Donde la luz aún brilla |
When I was little I wished I could have seven lives like every cat. Now I know that I can live seven lives just living this one all out. |
Quiero resumir en unos pequeños puntos lo que es, desde mi punto de vista, la universidad, ya que a mí nunca me han sabido explicar con claridad qué es la universidad en sí. Y claro, también depende de la universidad, así que en mi caso comentaré lo que es la UGR.
1.- Yo creo que lo primordial que hay que saber acerca de la universidad es que no hay nadie que te ayude, absolutamente nadie: ni compañeros, ni profesores y ni siquiera los que se supone que están ahí calentando una silla y cobrando para ello. Lo de buscarse la vida es aquí una base, porque no puedes contar con nadie para que te informe, tú tienes que buscar la información.
2.- Siguiendo esa línea, en la universidad no se aprende nada. Estudies lo que estudies, en las clases simplemente te orientan y te comentan, pero el conocimiento pleno tienes que buscarlo tú en otros libros, en otros lugares, de la boca de otras personas. Aun así, el nivel de dificultad no es mayor que el del instituto, simplemente tienes que estudiar siempre para no encontrarte con tres montañas de folios en febrero o junio.
3.- Los profesores, ja…Si alguna vez os habéis quejado de vuestros profesores de instituto, pensad al menos que en el instituto os consideran personas y el trato es mucho más cercano. El profesor universitario es un ser mitológico, encumbrado en sus propios “logros”, que te habla desde una tarima de un palmo de alta. Los profesores se organizan en departamentos y lo normal es que sufran todos la misma enfermedad mental. Ojo con los catedráticos y con los que te hablan de usted. Ya ni os cuento sobre los catedráticos que te hablan de usted. Lo normal es que el profesor vaya a ignorarte por los pasillos, hará que no te ha visto para no tener que saludarte, etc.
4.- Punto más importante: una vez que entras en la universidad, dejas de ser una persona para convertirte en un número, el de tu nota. A nadie le va importar cómo seas, cuál sea tu ética, cómo sean tus creencias, tanto políticas como religiosas; les dará igual si sabes más o sabes menos; les da igual que seas pedante o humilde, egoísta o generoso, trabajador o vago. Tú eres tu nota y lo que hagas en el examen o en un trabajo, lo demás no importa, y se te va a valorar en función de eso para todo: becas, permisos, favores, trato…
5.- La universidad es sinónimo de competitividad. Si eres una persona que siempre se ha valorado en función de los demás, vas a sufrir. Los demás, por una nota alta, van a hacer lo que sea, incluso pisarte y pasarte por encima, omitirte información…Las matrículas de honor son la sabrosa recompensa, especialmente cuando hay un profesor con la mano rota en ese aspecto. En muchos compañeros verás claramente la sonrisa de condescendencia, nunca una sonrisa sincera. La injusticia es un plato diario que deberás tomar cada día con sonrisa, porque no son como las lentejas, y con guarnición de falsedad.
Si a pesar de todo eso, al final de la carrera sigues siendo tú mismo sin haber cometido una falta hacia nadie, sin haber mentido, sin haber perjudicado y sin haber ido a lamerle el culo a ningún profesor, ¡felicidades, eres una persona estupenda a pesar de tu baja nota en el expediente!
Por supuesto, lo que yo digo aquí no son cosas absolutas. Yo este año he tenido y estoy teniendo profesores que, además de profesores, son personas y me tratan a mí igual. También dicen que en la universidad se encuentran los mejores amigos y probablemente así sea, al menos por lo que yo estoy experimentando. Quizá, en medio del caos, sí encuentres a alguien dispuesto a informarte regularmente de nuevos acontecimientos importantes para tu carrera. Los compañeros, por muy falsos que sean, están ahí para aprender, igual que tú, así que la universidad actúa de filtro para todos aquellos vagos del instituto. Es decir, que la universidad puede ser lo más maravilloso y lo más terrible que te pase. Yo apostaría por decir que son los mejores años de la vida, aunque sólo llevo media carrera hecha. De todas formas, no cambiaría este mundo, con sus defectos, por el del instituto.