Donde la luz aún brilla |
When I was little I wished I could have seven lives like every cat. Now I know that I can live seven lives just living this one all out. |
Para vivir, me dicen, no hay que estar buscando el significado a la vida. Me alegro mucho por la gente que me lo dice, pues al parecer a ellos les basta con pasar los días como si fueran páginas de un libro. Pero ciertamente yo viviría más a gusto sabiendo que estoy aquí por algo, no un destino ni nada, sino que me conformaría con saber que no nací por el capricho de dos personas, que no nací porque “era lo que tocaba” en ese momento.
Es injusto el pago que hay que dar por estar vivo, una cosa que ni siquiera has pedido. Yo no quiero dar gracias a nadie por estar viva, porque desde luego no es algo que haya que agradecer. Sólo me gustaría saber si mi existencia está justificada, porque si no, que se pare el mundo ahora mismo, que me bajo.
No tengo ganas de ir a Granada, no tengo ganas de volver a sentirme sola en una habitación por las noches. Mama, no tengo ganas de salir al mundo, no tengo ganas de cuidar de mí misma, no tengo ganas de enfrentarme a la vida, no tengo ganas del futuro.
Mama, no tengo ganas de vivir, pero no quiero que estéis tristes.
Sigo viviendo porque es lo que se espera de mí. ¿Por qué me trajisteis al mundo?
La primera vez en la vida que te tienden la mano y puedes demostrar que mereces la pena.
Se te está pasando la vida pensando en qué hacer con ella en vez de haciendo algo con ella.
Life… (tomada con Instagram en In my World)
Cuando tu vida huele a cerrado, es hora de abrir las ventanas.
Cuanta más gente conozco, más pena empieza a darme mi vida.
Me doblego completamente notando cómo la espalda cansada cruje bajo el peso y mi frente toca el suelo frío y mojado de lágrimas.
La vida me ha ganado otra vez. Me rindo ante ella y dejo que me siga pisando. Los que no logran adaptarse a la vida no pueden sobrevivir, así que aceptaría un final gustosa, porque a mí ya no me quedan fuerzas para convertirme en aquello que la vida me demanda.
Te refugias en la música hasta que tus pensamientos se oyen más que la música.
Te refugias en internet hasta que ves que el conocer buenas personas ahí no mejora en nada la realidad.
Te refugias en tus amigos de la realidad y funciona hasta que ya no estás cerca de ellos, que es la mayor parte del tiempo.
Acabas por refugiarte incluso en los estudios hasta que te das cuenta de que los problemas en los que intentas no pensar serían capaces de impedirte que pudieras estudiar.
Con el fin de solucionar esos problemas intentas buscar un trabajo. No eres válida, no tienes lo que necesitan, no te admiten, el horario no es compatible, no sirves, no tienes experiencia.
Te ha tocado vivir de una forma limitada y ni siquiera puedes elegir dejar de vivir, porque eso traería más problemas. La vida te obliga a vivir y tú no puedes decidir nada en ella.
Pechorin en Un Héroe de Nuestro Tiempo, Lérmontov